foto: Jorge Coelho Ferreira

POEMAS DE NAMIBIANO FERREIRA

POEMAS DE NAMIBIANO FERREIRA
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12 de setembro de 2009

MEMORIA DE INFANCIA


   (Desenho de Neves e Sousa)



Está o soba sob a sombra
que a mulemba traz sobre o chão.
Sob o soba está a esteira
estendida sobre o solo.
Dorme a sesta sob a sombra
o soba que o sol não sente
porque a sabida mulemba
ensombra o sol e sombra o soba.
Está o soba sob a sombra
da mulemba da sanzala
sob o soba está a esteira
estendida sobre o sonho
sob a sombra da mulemba.




Namibiano Ferreira



Mulemba ou mulembeira - arvore de Angola
Soba - chefe tradicional

8 de setembro de 2009

NGOMAS DO SUL




A ngoma tem a pele negra
boi, vaca ou pacassa
troando a noite antiga da tradição
às mãos negras do tocador.
Eu queria ser ngoma, kissange, dicanza...
vibrar como ngoma velha de pele negra
e como os outros, num grito universal,
proclamar aos mistérios da selva, da savana
e do mundo inteiro e imundo
a impossível renúncia que aflora à alma
como albufeira imensa do Kwanza distante.


Eu queria ser ngoma, kissange, dicanza...
na Rotandjira do Sul perdida e por achar
nas ondas da calema
e na maré louca para voltar.
Ba-tam-tam-tam; ba-tam-tam-tam
ritmo de ngomas
ngomas do mato
angolana saudade dos batuques do Sul
desse meu Sul: rota antiga imortal
vibrando-vibrando na alma ngoma
despida de sal.

Aiuê! minhas ngomas do sul da saudade.
Ba-tam-tam-tam; ba-tam-tam-tam


Namibiano Ferreira


Ngomas - instrumento de percusao, tambor.
Pacassa - genero de boi selvagem.
Kissange e dicanza - instrumentos musicais angolanos.
Rotondjira - mistura da palavra rota + ondjira, palavra mukubal que significa caminho, estrada.

7 de setembro de 2009

SECA

De espinheiras secas                                   
se constroem sambos
onde espinhos assobiam
ao vento vomitando
calemas de morte
na secura eterna
da sede das boiadas 
– cazumbis a boiar –
na insustentável aridez
do Namibe, deserto
onde Ombera vive
e não chora...




Namibiano Ferreira


Sambos - local onde se guarda o gado e é cercado por galhos secos de espinheira, como o próprio nome indica, tem espinhos.
Ombera - chuva.
(Foto Tonspi, Angola)

1 de setembro de 2009

SÓ HÁ UMA ARTE

Máscara Tchokwé - Mwana Pwó




No jardim do diário
dos dias azuis de jasmim
só há uma Arte: – A Poesia!
Toda a Arte é poética,
toda a Arte é Poesia!
falando e comunicando
por diferentes pincéis
penas ritmos materiais
cinzéis cores ditirambos
ou no telúrico e místico
momento de um par
de mãos rudes e humanas
construindo na roda
uma peça de terracota;
ou um escultor tchokwé
talhando a expressão da alma
na madeira inerte da árvore:
a máscara de Mwana Pwó.




Namibiano Ferreira

TOMBWA

Estaleiros - Tombwa (vista a partir do mar) - foto de Eugénio Vicedo


Encontrei este site de viagens. Um universitário cubano viaja até ao sul de Angola, mais propriamente Namibe, Tombwa, Lubango.... para além das fotos encontrei na referencia a Tombwa, minha cidade natal, um poema de minha autoria já publicado neste blogue. Eis o link: http://www.viajeros.com/cosmos99


O texto que se segue foi retirado na íntegra daqui: http://www.viajeros.com/diarios/tombua/tombwa-angola-por-donde-no-se-pasa


Tombua, Angola — martes, 30 de diciembre de 2008

LITTLE DREAM
Antecedentes. Continúo con mi afición de viajero y fotógrafo. La estancia en Namibe, ciudad del sur de Angola, capital de la provincia del mismo nombre, se prolonga. Y en los ratos de ocio, que cada vez son menos, recorro la provincia y sus alrededores. Así, he compartido con el resto de los viajeros mis excursiones a Serra de Leba, al Desierto de Namibe, y a la Fortaleza de Capangombe. No siempre que se desea se puede viajar: hay limitaciones de trasporte, y de oportunidades. Una de estas últimas se presenta en forma de excursión académica: los finalistas del curso de Biología Marina de la Escuela de Ciencias y Tecnología de Namibe, donde soy profesor, realizarán una visita a las fábricas de conservas de pescado de Tombwa. Aunque la biología no es el área de la ciencia donde me desenvuelvo, los profesores y alumnos conocen de mi interés por visitas como esa, y me invitan. Acepto de inmediato, con la certeza de que es una oportunidad de excepción.Tombwa es la ciudad principal del municipio homónimo, segundo en importancia entre los cinco de la provincia angoleña de Namibe. Está situado a 93 kilómetros al sur de la ciudad de Namibe, en la línea de la costa. Su economía se basa fundamentalmente en la pesca y sus derivados: conservas de atún, sardinas, y harina de pescado. Sus orígenes se remontan a la época de los viajes del explorador portugués Diego Cão, el cual el 16 de enero de 1485 realizó su tercer viaje bordeando la costa sur-occidental de África, frente a los territorios que hoy forman parte del Congo, Angola y Namibia. En Cabo Negro, punto de la costa situado entre las actuales Namibe y Tombwa, colocó una de sus postes o padrones. Después fondeó algo más al sur, en una ensenada que denominó "Angra das aldeias", en virtud de las dos aldeas encontradas ahí, cuyos habitantes se dedicaban a la pesca. Ese es el lugar aceptado como origen de la actual Tombwa.Al igual que ocurrió con Namibe, la colonización de esa zona tuvo que esperar un buen tiempo. Alrededor de 1835, el explorador inglés Sir James Alexander, con autorización del gobierno portugués, visitó esas tierras del sur, y desde esa fecha los mapas ingleses marcaron aquella ensenada ("Angra das aldeias") con el nombre de "Port Alexander". Ese nombre se conservó hasta el fin de la época colonial en Angola. Y la colonización definitiva se produce cuando el 6 de diciembre de 1854 dos navíos de guerra portugueses, los bergantines "Serra do Pilar" y "Trindade" fondearon en la ensenada de Pinda, formada al norte por la punta de Cabo Negro y al sur por la restinga de "Angra das aldeias". En el "Serra do Pilar" venía el mayor Marcelino Antonio Norberto Rudzki, encargado de formar la nueva colonia, la cual fue fomentada por colonos algarvios de Olhao, que se establecieron alrededor de 1860 y en poco tiempo ya iniciaban la exportación de los productos de su industria para los puertos del norte (Moçámedes, Benguela, Luanda) y para los de los países cercanos: Congo, São Tomé, Gabón.... En la zona la tierra era muy pobre y habitada solamente en el valle del Río Curoca, unos diez kilómetros al este. Hasta el día de hoy existen allí asentamientos de agricultores. Este es el resumen de la fascinante historia del lugar que pretendo conocer en esta nueva excursión.La salida desde Namibe se produce al amanecer. Es notable la niebla que cubre la carretera, por lo que la velocidad debe ser moderada, por esta razón y por el deterioro experimentado por la vía, con más de 60 años de explotación. Esta carretera está llena de puntos notables. A lo largo de todo el recorrido, nos queda al oeste la línea de costa, de pronunciados desniveles y con pocas posibilidades de acceder a ella, por eso la carretera llega a alejarse hasta 30 kilómetros de la misma en algunas zonas. A la derecha, el bello e impresionante desierto de Namibe, uno de los más antiguos del mundo, con una edad estimada en 400 millones de años, hábitat exclusivo de la planta "Welwitschia Mirabilis", rareza botánica que sólo puede ser contemplada aquí, en su medio natural, y que jamás ha podido reproducirse fuera del mismo. Rodeada de leyendas, símbolo de la ciudad de Namibe, comienza a verse luego de los primeros 30 kilómetros de recorrido, luego de sobrepasar, por la derecha, el aeropuerto "Yuri Gagarin", única opción para viajar hasta Luanda, la capital del país. En latín "mirabilis" significa "maravilloso", y ese fue el calificativo que encontró apropiado el naturalista Frederich Weltwitsch para designar a esta rareza. Sólo se encuentran en las regiones desérticas de Namibia y de Angola. Son tan diferentes de cualquier otra planta que los científicos las clasifican como familia y género único con apenas una especie. "Entre las cerca de 375 000 especies de plantas conocidas por el hombre, no hay otra que haya suscitado tanto interés de parte de los botánicos, ni hay otra planta que presente tanto desafío para ser clasificada", escribió el botánico Chris Borman en su libro "Welwitschia, paradoja de un paraíso árido".Y aquí tenemos un detalle interesante. Es frecuente encontrarse en Angola que las ciudades y pueblos tienen un nombre de la época colonial, y otro de la época independiente. Así ocurre con Porto Alexandre-Tombwa. Ya conocemos el origen del nombre colonial, mas... ¿Qué significa "Tombwa"? Ese es, precisamente, el nombre que los nativos le dan a su Welwitschia en una de sus lenguas nacionales. Por lo general, esas palabras son muy difíciles de transliterar, pues muchos de esos sonidos son producidos luego de una articulación compleja, que incluye lengua, labios, nariz... en nuestro caso, lo más aceptado es escribir así: Tombwa, con "W", y así aparece en todos los documentos oficiales y es cómo los angoleños me enseñaron a escribirlo.En tramos de 30 kilómetros aproximadamente, aparecen los "cantones", construcciones hoy abandonadas que servían de descanso para los trabajadores que construyeron la vía. Antes de entrar plenamente en el desierto, no deben dejar de mencionarse dos puntos notables: el "Árbol de Diego Cão", del cual se afirma que existía en la época de este explorador, y donde se continúa la costumbre de arrojar monedas con el objetivo de favorecer la buena suerte. A la derecha, la entrada al motel "Flamingo", lugar de descanso de los excursionistas que atraviesan el desierto desde la República de Namibia.Seguimos avanzando, y a la altura del kilómetro 65, por la izquierda, o sea, penetrando en el desierto, está la entrada al sitio turístico "Arco de Carvalhão", formaciones talladas por el viento en la roca y la arena del desierto durante sus 400 millones de años de existencia, una de ellas, muy curiosa e impresionante, en forma de arco, de ahí el nombre del lugar. Hay allí además una hermosa laguna, llamada laguna de São João do Sul, formando parte de una hacienda del mismo nombre. Está próxima al río Curoca, que con sus aguas, en época de lluvia, la alimenta. Y todo el conjunto forma parte del Parque Nacional de Iona, donde pueden observarse avestruces, cebras, gacelas... Cuento que recién arribado a Namibe, en agosto de 2006, se me presentó la oportunidad de visitar el lugar, y por razones que no vienen al caso, no conservo fotos del lugar. Y la oportunidad no se ha repetido, me ahorro la moraleja del lance. Un poco más, siempre hacia el sur, y atravesamos el puente sobre el río Curoca. Bueno, no exactamente es así, en realidad, nos salimos del camino, y aprovechando el lecho seco del río, cruzamos de una orilla a otra, evitando el puente existente, en muy mal estado. En época de lluvias, Tombwa queda aislado de Namibe durante varios días, todo depende de la magnitud de esas lluvias en la región de Cunene. Luego de cruzar el río, aparece el puesto de venta de Pinda: repollos, tomates, cebollas... en general productos de calidad y algo más baratos de cómo aparecen en Namibe. Y entramos en un paisaje espectacular: las impresionantes Dunas de Tombwa, formaciones de arena de belleza singular. Cercano a ellas, el antiguo cementerio, en peligro de desaparecer cubierto por la arena. Y ya, al fin, Tombwa, con sus apacibles playas allí mismo, frente al pueblo, playas que se me antojan de mayor calidad que las de Namibe, favorecidas por el brazo de tierra que protege la costa del fuerte oleaje del Atlántico.Tombwa es esencialmente un pueblo de pescado y de pescadores. La actividad pesquera se ve favorecida por las temperaturas de las aguas de la Corriente Fría de Benguela, brazo de la Corriente Antártica, que viene desde el sur y baña toda esa agreste costa. Hasta ella vienen a pescar barcos de Japón, China, Corea... Y en el siglo XIX eran frecuentes los balleneros que venían fundamentalmente desde Estados Unidos, y se acercaban a la costa a fin de adquirir batatas, aguardiente y otros productos de la tierra. Ciertamente, no abundan las playas en la costa occidental de África, y mucho menos, los puertos. Oigo decir que el antiguo Porto Alexandre fue considerado el segundo puerto pesquero del mundo. Algo habrá de cierto en esto, a juzgar por la abundancia de factorías de procesamiento a lo largo de la costa, no pocas de ellas abandonadas en la actualidad. La guerra, siempre la guerra como causa de males: de una parte, los que se fueron, de otra parte, los que llegaron sin conocer nada de la pesca y del mar. Hay mucho por hacer aun en Tombwa.La visita comienza por las fábricas de conserva, y de harina de pescado. Nos explican que estos productos, a pesar de la competencia, suelen comerciarse con éxito. Degustamos las conservas, y sí, es notable la calidad y el toque local, como por ejemplo en la pasta de atún con "gindungo", un ají picante de la zona. Se ven también industrias artesanales para el secado de pescado, el cual es suministrado de continuo a la ciudad de Lubango, el movimiento de camiones cargados con los "motetes", grandes sacos con peces secos, es constante en cualquier época del año. Servirán para la confección del calulú, plato típico que incluye berenjena, quimbombó, hojas de batata... el pescado fresco se consume fundamentalmente grillado, acompañado de ensaladas o yuca. Vale la pena visitar Tombwa y disfrutar de todo eso.El grupo experimenta excitación ante la noticia: nos ofrecerán un paseo en barco por la bahía. No se acostumbra a ofrecer algo así, mas nuestra condición de universitarios, y mi presencia, un cubano, favorecen los trámites y las autorizaciones, y allá vamos. En el embarque, coincidimos con otro grupo que se apresta a salir rumbo a Bahía dos Tigres, punto más al sur, cerca de la desembocadura del río Cunene, lugar venido a menos por la ausencia de vías de comunicación y donde hoy, según conozco, sólo hay un puesto de guardafronteras, y no existe actividad económica ni población permanente. Una vez navegando, los no acostumbrados nos sorprendemos de la vista del pueblo desde el mar, las casas, los muelles, las embarcaciones varadas... en la bahía, las numerosas y frágiles embarcaciones, con niños de 12 a 14 años dedicados también a la pesca. Nos acercamos a la península que forma la bahía y protege las playas del oleaje, y en su extremo, el faro, situado exactamente a los 150 47´ 30´´ de latitud sur, y los 110 52´ 45´´ de longitud este. Recuerdo en ese instante un amigo, Carlos, que tiene una página web dedicada a faros... ¿Tendrá fotos del faro de Tombwa y en general, de los de la provincia de Namibe?Regresamos a tierra, con tiempo aún para desandar las calles en todas direcciones... y encontrarnos en callejones sin salida, exceptuando la salida hacia Namibe, por donde mismo llegamos. Por eso, se me ocurre decir que por Tombwa no se pasa: a Tombwa hay que ir. Y puede que valdría la pena quedarse. Al menos, yo volveré.

Eugenio Vicedo

LITTLE DREAM

Esta noite sonhei a infancia-Tombwa
tombada em meu coração.
Meti a mão no bolso dos calções
Encontrei a xifuta
E no ar, misteriosamente,
Cheirava a peixe seco e óleo de dende.

E no bolso final
Do sonho
Foi que cantei este refrão:
Little dream
Little dream
Against the stream...



(xifuta: tirapiedras)


(Namibiano Ferreira. Poeta angoleño nacido en Tombwa. Vive en el Reino Unido)

28 de agosto de 2009

TATU – VI – AGENS

Ngoma


Kissanje





Nascer rasgando a carne
e morder o ventre da terra
no corpo nu que se entrega
ao sacrifício da vida.
Alma:
rosa de palpitar chuvas
kissanje a bailar povo.
Coração:
ngoma de cantar a terra
mulemba a falar da paz.
Corpo:
mafumeira de beijar Kwanza
ulungu a viajar Poesia...



Namibiano Ferreira



Kissanje – instrumento musical.
Ngoma – tantã, batuque.
Mulemba e mafumeira – árvores angolanas.
Ulungu – pequena canoa.


Ulungu

DESPERTAR

Para Dinah

Acordar
e ter um poema
para olhar-te
mordendo
a Primavera
na polpa
do morfema,
fruta suculenta
que me estendes
sobre a bandeja
d’alabastro
do teu corpo
puro desejo
que sacia
minha fome.





Namibiano Ferreira

26 de agosto de 2009

NONKAKOS

Nonkakos (foto de Tonspi)


Era o tempo em que as acácias floriam garridas
cabeleiras sobre as longas avenidas da cidade
e havia a liberdade a despontar no céu da madrugada...


Eu trazia o tempo da nudez no chão da alma
e pisava o ventre da terra com a pureza do coração.
Minhas imbambas eram ventos do leste e sementes
armazenadas nos tijolos da liberdade e construção
do país novo a construir de mãos dadas com o povo...
e agora, aqui nestes corredores frios de civilização,
já não sei andar minha nudez com o chão da alma
sobre o ventre quente da terra rubra-negra.
Doem-me os pés se andar descalço! Civilizei-me!
– Dizem! – Civilizei-me no calçar de sapatos apertados
made somewhere in Global City e fabricados
por mãos humanas pagas com salários de coisa nenhuma.
Os pés da nudez, pedúculos de inocência e liberdade,
perdi-os, troquei-os por todas estas materialidades
que supostamente me deveriam fazer feliz...


Poderá a chuva – riso de Ombera – trazer de novo
a verdade nua de sentir a terra e o pó vermelho
dos caminhos a pintar telas, a tilintar horizontes?


Oh, meu povo Mukubal, guerreiros de liberdade!
emprestai-me vossos velhos nonkakos, como aqueles
que usei nos tempos de minha juventude...
sujos e gastos e cobertos com pó-vida do deserto.




Namibiano Ferreira



Imbambas – bagagens, pertences.
Ombera – chuva, em idioma Tchierero do povo Mukubal.
Nonkakos – sandálias usadas pelos mukubais.

24 de agosto de 2009

BENGUELANDO


Otchingandji (Tela de Arlete Marques)


O que lembro de Benguela? Nada, mesmo nada! Uma ténue imagem: Kamunda!
Cabras, creio, pastando ou simplesmente vagueando. Mulheres negras puxando barris cheios de água, com o líquido batendo lá dentro a lembrar o enorme estômago de um Omakisi.
Os ritmos de otchingandji e nesse tempo se dizia era xingães.
Esta ténue imagem será lembrança real, lembraça lembrada ou colagem iconográfica de outros muitas lembranças?
Deus, de que são feitas as lembranças? Na Kamunda, eu era tão candengue mesmo.


Namibiano Ferreira


Omakisi – monstro
Kamunda - arredores de Benguela
Otchigandji – termo genérico para designar a máscara (Ocinganji – idioma umbundu). A população maioritária do planalto central é Ovimbundu, cujos ritos de iniciação masculina, evamba, envolvem as acções dos Ocinganji, respeitados e venerados pela comunidade. Como noutros povos que usam as máscaras, entre os Ovimbundu também proíbem a revelação dos segredos do mundo das máscaras às mulheres e aos não circuncidados, nem aproximar-se delas, pois podem eventualmente descobrir a voz da pessoa mascarada.
Candengue - crianca

19 de agosto de 2009

ECOLOGIA, IGUALDADE E GLOBALIZAÇÃO



"Ensina a teus filhos o que temos ensinado aos nossos: que a terra é nossa mãe. Tudo quanto fere a terra - fere os filhos da terra. Se os homens cospem no chão, cospem sobre eles próprios.
De uma coisa sabemos. A terra não pertence ao homem: é o homem que pertence à terra, disso temos certeza. Todas as coisas estão interligadas, como o sangue que une uma família. Tudo está relacionado entre si. Tudo quanto agride a terra, agride os filhos da terra. Não foi o homem quem teceu a trama da vida: ele é meramente um fio da mesma. Tudo o que ele fizer à trama, a si próprio fará."


Chefe Seattle (índio norte-americano)




Mete medo esta voracidade humana. Mete medo esta global aflição do mais forte comendo o mais fraco, num acto descarnado e antigo como a aurora do mundo e ferozmente permanente.
Mete medo esta desumanização que pulula no lombo morto dos caminhos. Tudo devoramos à nossa passagem, devorando o Futuro num acto consciente e egoísta mas confiantes na aurora dourada de amanhã.
Glorificamos, num global magnificat, o progresso, essa tão apregoada Globalização, que não reflecte, em coisa nenhuma, toda a nossa humanidade e em vez de uma franca e honesta solidariedade global assistimos ao alvorecer de uma pretensa nova era para a global humanidade mas que nos remete para a acidez de uma nova nomenclatura a rimar, sem disfarçar, com totalitarismo, exploração e colonialismo.
Confiantes, os senhores do politicamente correcto, os governantes dos países todos, glorificam a ecologia verde do dólar e azul do euro. E o povo? Deixem-me soltar uma franca e triste risada, o povo que se lixe e como dizia um famoso humorista* brasileiro: “o povo que se exploda!!”
Globalização? Sim, talvez sim mas não esta que segue por este caminho escuro e egoista. Vamos globalizar pela via do humanismo, da verdadeira igualdade, da paz, da solidariedade, da justiça, da partilha entre todos os homens de boa vontade em harmonia e sem superioridades mas mostrando as veias vermelhas da nossa humana e universal condição.


Namibiano Ferreira



*Refiro-me a Chico Anísio, interpretando a personagem do senador Justo Veríssimo.